Luego del desayuno, dejaremos Santiago para pasar un día completo en las costas de Viña del Mar & Valparaíso.
La primera detención será en Pomaire, un pequeño pueblo donde sus habitantes trabajan la arcilla para elaborar una interesante variedad de platos, ollas y esculturas, entre otras artesanías.
Visitamos el Casino y, por la carretera costera, llegamos al pintoresco puerto de Valparaíso, construido en el siglo XVI 16 sobre un total de 43 cerros a los que se accede por estrechas calles, escaleras y ascensores (funiculares). Declarada por la UNESCO como patrimonio de la Humanidad debido a su arquitectura ecléctica y el particular desarrollo urbano. (Sus habitantes construyeron la ciudad espontáneamente, subiendo por las faldas de los cerros, convirtiéndolos en racimos de casas multicolores que desafían la gravedad y el vértigo.
Coexisten, con natural desenfado, distintos estilos arquitectónicos que, sin prejuicio alguno, mezclan en su construcción materiales de diversa factura y calidad, grandes mansiones y escalas de mármol al lado de pequeñas casas que se sostienen en débiles palafitos; maderas finamente trabajadas, al lado de la tabla pintarrajeada. Hermosos callejones que desembocan en escalas eternas, en donde el viento se convierte en un compañero, invitan al descubrimiento y al asombro de la vida en vertical.
Un laberinto donde la luz que se cuela por entre las ventanas señala el camino hacia algún mirador, donde el Pacífico se abre mostrando la agitada vida del puerto, con sus barcos y sus botes multicolores, y la perspectiva sin límites del horizonte).
Si lo desea, puede visitar la casa museo de Pablo Neruda, La Sebastiana. La casa está situada en una de las colinas con vista a la bahía y contiene algunas de las variadas colecciones marinas del poeta.
Por la tarde, regresaremos a Santiago.
Alojamiento en el hotel seleccionado.
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