Empatía
Usted, como nosotros, como todos, nos detenemos a diario en pequeñas acciones voluntarias que por esa misma razón podríamos vencer y modificar, pero que terminaríamos reemplazando y, felizmente, por otras, pues son ellas, en su conjunto, las que forman nuestro carácter, nos organizan el tiempo, nos sirven de apoyo, y nos proveen las conexiones que los mecanismos de nuestro cuerpo exigen para su buen funcionamiento.
Veamos:
Amanece...
Usted se interna en sus pantuflas y toma café en la cocina.
Amanece...
Corre treinta minutos o más y luego a la ducha.
Amanece...
Elige el baño. Se acicala con rigor hasta encenderse a la vida de nuevo.
Podríamos mencionar, como éstas, otras innumerables circunstancias.
La empatía es aquella facultad que nos permite, sin estar dentro, comprender la suavidad de sus pantuflas, sudar un mar en su carrera o reflejarnos en ese espejo leal y también advertir, de pronto, que falta bastante tesón y trabajo para que podamos salir a la calle.
Así usted disponga continuar con el orden de sus hábitos o intente respetarlos hasta la mitad, el traslado fuera de su hogar no debiera ser un agente que influya en la toma de esa decisión. Cualquiera que sea su resolución, nosotros le brindaremos las condiciones para que encuentre su casa en el lugar de destino, y para consentirlo, además, con el encanto, la excelencia y elegancia de nuestra exclusiva colección revisada de hoteles.
Empatía es lo que nos diferencia.
Honestidad
Por pudor y buena educación, no hablaremos aquí de nuestra honestidad. Sí damos las gracias a quienes han confiado en M & R y nos han recomendado fervientemente.
¡Muchas gracias!
Oído humilde y generoso
Elemento imprescindible y primario de la empatía.
Y porque queremos oír sus deseos y disposiciones para su próximo viaje y queremos disfrutar de esa marcha, necesitamos saber dónde se encuentra: